cultivo del mango

Preguntas frecuentes sobre el cultivo de mango (I)

Tenemos el terreno, tenemos los mangos, tenemos ilusión… pero no tenemos los resultados que esperábamos. Entonces te planteas qué ha podido haber fallado y buscas respuestas a esas preguntas que todo gestor de una finca de mango se hace. Pues aquí traemos las respuestas a esas preguntas, para facilitarte el trabajo y reorganizar tus ideas para reconducir tu situación o, si estas a punto de embarcarte en un proyecto, minimizar los errores. Allá vamos.

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1. ¿Es obligatorio el uso de fertilizantes?

El uso de fertilizantes dependerá principalmente del tipo de suelo y del estado fisiológico en el que se encuentren las plantas. En este sentido, puede que las condiciones ambientales exijan un suplemento nutritivo. Como hablamos en el artículo sobre las condiciones ambientales, el mango crece de forma óptima en suelos con un buen drenado y ricos en materia orgánica (suelos limo-arenosos). En cuanto al pH, el ideal se sitúa en valores preferentemente ácidos entre los 5.5 – 6.0, aunque puede tolerar hasta valores de 7.5

1.1. ¿Qué necesidades nutricionales debemos satisfacer?

Diversos estudios han determinado que los nutrientes que deben suministrarse externamente para el mango son el nitrógeno, potasio, fósforo y magnesio. Son nutrientes muy importantes para la planta, influyendo en multitud de procesos fisiológicos. En concreto, tienen una influencia significativa en el crecimiento y desarrollo de los árboles durante la fase vegetativa.

Durante los 3 primeros años se recomienda usar fertilizantes de liberación lenta que sean ricos en nitrógenos (como el sulfato de amonio y compost ricos en materia orgánica) unas 4 veces por año a intervalos regulares. Con esto conseguiremos favorecer el desarrollo del tronco y las ramificaciones, así como un buen entramado radicular. Las proporciones más usadas son aquellos que contienen entre 6-10% de nitrógeno y fósforo, mientras que el magnesio se encuentra entre el 4-6 %. La aplicación excesiva de fertilizantes en las plantas juveniles no es recomendable (podría actuar como agente contaminante), por ello se recomienda no pasar de 1 Kg de fertilizante por árbol y año.

Requerimientos nutricionales de mangos jóvenes
Imagen tomada del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias.

La fertilización no es solo importante cuando la planta es joven, cuando ya ha alcanzado su etapa adulta (>3 años) es importante mantener el equilibrio de nutrientes del suelo. Los suelos se van empobreciendo en nutrientes, ya que estos son usados para producir frutos. Para los árboles maduros, recomiendan fertilizantes de liberación lenta en dos etapas (una antes de la floración y otras después de la cosecha). En estos fertilizantes las proporciones deben ser de 9-15% de potasio y el fosforo se reduce a 2-4%. Las mezclas más usadas tienen proporciones NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) de 6-6-6 y 8-3-9-2 (siendo 2 el Mg). En esta etapa destacan potasio (K) para alcanzar un tamaño y peso de maduración adecuados, y magnesio (Mg) para lograr una gran calidad de fruto.

Requerimientos nutricionales del mango a lo largo del año
Imagen tomada del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias.

1.2. ¿Cuándo y cómo aplicar la fertilización?

Cuando la planta se encuentra en fase de desarrollo (primavera-verano, dependiendo del clima) se aconseja un fertilizante balanceado en nutrientes, porque en este periodo se precisan de gran cantidad de nutrientes. Durante el periodo de floración este balance debe cambiarse a uno pobre en nitrógeno y rico en potasio y fósforo. Es muy frecuente que se usen fertilizantes como el paclobutrazol y el nitrato de potasio durante la floración para aumentar la cantidad de flores que aparecen en el árbol, asegurándonos una buena producción.

En otoño e invierno el desarrollo se ralentiza. En esta situación podemos recurrir a abonarlo de forma mensual con preparados naturales que producen la liberación de los nutrientes de forma más lenta y progresiva. No obstante, es opcional esta fertilización y en ocasiones es mejor centrarse únicamente en la fase de desarrollo.

La aplicación directa de estos fertilizantes (tanto químicos como orgánicos) se debe realizar extendiéndolo en un anillo de 3 a 4 pulgadas entorno a la línea de goteo del árbol, que es la forma más eficaz para el riego del mango.

2. ¿Cómo gestiono el riego en mango?

riego de mango

El mango es un árbol subtropical y por ello requiere unas condiciones próximas a este clima para prosperar. Requiere de un buen suministro de agua pero de forma controlada, ya que el exceso es tan malo como la escasez. Diversos estudios han determinado unos requerimientos óptimos anuales de la planta entre 7.000 y 10.000 m3/ha. En el sur peninsular, las necesidades hídricas de mango se han estimado en torno a 6.000 m3/ha, debido a nustras condiciones climáticas tan únicas.

2.1. Riego en función del clima

Dependiendo del clima encontraremos unas demandas de riego mayores o menores. En lugares muy cálidos y secos podemos precisar un riego cada dos o tres días en temporada de verano, mientras que el resto del año puede ser semanal. En caso de que el clima sea más frío (no muy recomendable) y con lluvia frecuente la planta puede obtener el agua que necesita de forma natural y por tanto no recomendamos regarla, a no ser que nos encontremos con una temporada medianamente larga sin precipitaciones (2-3 semanas).

Durante la temporada cálida (abril-octubre) los riegos de aproximadamente 29 litros/ planta son suficientes, mientras que en la temporada fría (noviembre a marzo) se reduce a 18 litros/ planta.

2.2. Riego en función de la edad

No gustaría centrarnos ahora en las demandas hídricas para las plantas de mango en función de su edad. En términos generales podemos establecer el siguiente marco de riego:

  • 1º año de 2 a 5 litros de agua por árbol y día
  • 2º año de 10 a 15 litros de agua por árbol y día
  • 3º año de 20 a 25 litros de agua por árbol y día
  • A partir del 4º año de 30 a 35 litros de agua por árbol y día

Durante los tres primeros años de las plantas se recomienda un riego adicional durante las etapas secas. Esto se hace para ayudar a que el árbol comience a desarrollarse de forma rápida en el terreno. Una vez la planta entra en producción el riego adicional se recomienda cuando las frutas cuajan y durante el engorde, principalmente para favorecer la llegada de nutrientes como el calcio vía xilema.

2.3. Sistema de riego

El mango presenta una estructura del sistema radicular muy profunda en el suelo. Esta estructura determina la idoneidad del uso de sistemas de riego por goteo. Es más, en plantaciones adultas el uso de un sistema de doble línea de portagoteros ha dado resultados muy positivos.

3. ¿Cuáles son las plagas y enfermedades más comunes?

cochinilla mango
Mango con cochinilla. Fuente: IFAPA

Existen numerosas plagas y enfermedades que afectan al mango a nivel mundial. Sin embargo, no todas afectan de igual manera en todos los lugares. Tanto los climas propios de cada zona como las variedades utilizadas son factores clave a la hora de observar una mayor o menor incidencia. Por ello, vamos a comentar las plagas y enfermedades más comunes en España.

3.1. Plagas

  • En el caso de la mosca de la fruta, es cierto que el mango no es tan sensible como otros frutales, como el chirimoyo o el níspero. A pesar de ello, su presencia no debe ser ignorada. Las trampas Mcphail son las más utilizadas para controlar esta plaga y, en los últimos años, el insecticida natural Spinosad(R) se ha empezado a utilizar con excelentes resultados.
  • En cuanto a las cochinillas, existen diferentes especies que atacan el mango. Una de ellas, de especial importancia en el sur peninsular en los últimos años, es la conocida como cochinilla de la nieve (Aulacaspis tubercularis). En cuanto a su control, una buena ventilación del interior (conseguida mediante la poda) ayudará a una menor incidencia. En cuanto al control químico, las sustancias permitidas son muy limitadas (sólo aceite parafínico y azadiractina, según el Registro de Productos Fitosanitarios del MAPAMA). Una tercera aproximación, actualmente en estudio, es el control biológico, basado en introducir especies depredadoras de la cochinilla. Dentro de estas especies beneficiosas destacan Cybocephalus nipponicus y Stethorus pusillus.

3.2. Enfermedades

  • La necrosis apical está provocada por la bacteria Pseudomonas syringae. El tratamiento más adecuado es mediante aplicaciones foliares de gel de sílice o de caldo bordelés, siempre después de la recogida de la fruta.
  • El oídio por su parte, está provocado por el hongo Oidium mangiferae Berthet. Para su control, la mejor opción son aplicaciones de azufre quincenales, de marzo a junio, tanto en polvo como mojable.
  • Por último, la malformación floral y vegetativa es provocada por hongos del género Fusarium, especialmente Fusarium mangiferae. Es relativamente reciente en el sur peninsular y no existe un control químico realmente útil para esta enfermedad. Su control pues, se basa en podar las ramas infectadas (al menos tres nudos por debajo de los brotes infectados) y no dejarlas bajo los árboles. Asimismo, se debe desinfectar las herramientas de poda tras cada corte con una solución de lejía comercial al 50%.

4. ¿Cuándo es aconsejable podar las plantas de mango?

Una parte importante de toda planta destinada al cultivo es saber podarla. Antes de comentar los tipos de poda para el caso del mango, conviene recordar que, para garantizar que la poda se realice en buenas condiciones para la planta, es necesario cubrir los cortes con pasta cicatrizante. De esta forma evitaremos daños que puedan afectar a las plantas al tener una «herida abierta» por la que puedan entrar agentes infecciosos.

4.1. Poda de formación.

La conocida como “poda de formación” se debe realizar cuando el injerto alcanza el metro de altura. Esta poda consiste en el corte de la yema superior o apical, lo que favorece el desarrollo de las ramas laterales primarias. Las ramas laterales primarias deben podarse cuando alcanzan los 60 cm, repitiendo el proceso para las secundarias. Solo se dejan crecer de forma libre a las terciarias. La idea es limitar el crecimiento en altura y favorecer la disposición de la copa a modo de paraguas.

4.2. Poda de floración.

En el cultivo de mango en España las temperaturas elevadas de comienzos de la primavera, en marzo, provocan una primera floración que da lugar a frutos estériles, pequeños y de bajo valor comercial. Por lo que se recomienda la poda de este primer cuaje para que el mango desarrolle flores en el mes de mayo-julio, en los que las temperaturas favorecen la fecundación de los frutos, dando lugar a fruta de mayor calidad. Esta es la conocida como «poda de floración».

4.3. Poda de mantenimiento

Para el mantenimiento adecuado de la planta y en pos de facilitar el trabajo de cosechado, se recomienda eliminar las ramas que se entrecrucen o sean muy tupidas en el centro, así como las ramas bajeras de la planta. Por supuesto que después de la cosecha se deben retirar todas las ramas que se hayan dañado en el proceso, rotas o rajadas.

Conclusión

Conocer las necesidades nutricionales del árbol, satisfacer la necesidad de agua de nuestras plantas, mantener a raya las plagas y enfermedades que les pueden afectar y saber realizar las podas adecuadas son las respuestas que hemos querido recoger en este post.

A pesar de ello, cabe recalcar que estamos hablando de generalidades y que hay que tener en cuenta otros aspectos adicionales. Al final, cada caso tiene sus peculiaridades y no sólo hay un camino hacia el éxito. Por ello, la información en este artículo está pensada para proporcionar una base sobre la que construir ese proyecto exitoso que tenéis en mente, logrando una producción óptima y a detectar, en caso de que sea pertinente, algún fallo o elemento que no se había tenido en cuenta.

En cualquier caso, como decíamos, estas no son las únicas preguntas que debe hacerse cualquiera que trabaje con mango. Tras la cosecha se abre una nueva fase clave para no desperdiciar este trabajo largo y costoso, cuya buena ejecución llevará al beneficio económico y el reconocimiento que todos sabemos que merece este trabajo. Estamos hablando, por supuesto, de la estrategia post-cosecha y si quieres saber cómo optimizar este proceso aquí te dejamos un post sobre cosecha y post-cosecha de mango.

Una vez finalizado, nos gustaría conocer tu opinión sobre cuáles de estas preguntas te han resultado útiles y qué preguntas clave echas en falta. Por otra parte, si quieres información más detallada sobre alguna de ellas, deja tu comentario y trabajaremos para proporcionarte la respuesta que esperas y necesitas.

Bibliografía

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2 comentarios en “Preguntas frecuentes sobre el cultivo de mango (I)”

  1. Una pregunta: mi mango ha dejado de crecer desde la punta pero no parece insano simplemente ha dejado de crecer. Pareciera según su artículo un necrosis apical. Si lo curo puede seguir creciendo o no?

    1. Antonio Méndez Martín

      ¡Hola Adriana! Muchas gracias por tu comentario. El mango sufre parones de crecimiento estacionales, generalmente en periodos de mucho calor o mucho frío. Los síntomas de necrosis que nos comentas se observan primero como marchitamiento y luego como ennegrecimiento del tejido. Es raro que apareza necrosis en tejidos sanos, sin heridas, pero sí puede darse en zonas con una alta humedad ambiental. Por otro lado, el factor riego también puede influir en la salud de tu mango, vigila que no se encharque la tierra. Te podemos ayudar más en profundidad si nos facilitas fotografías del problema a info@avogoconsulting.com . ¡Qué pases estupendo día Adriana!

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