coronavirus y seguridad alimentaria

Coronavirus en la industria alimentaria

Hablemos del famoso coronavirus (SARS-CoV-2) y la enfermedad que origina (COVID-19). Este virus es el responsable de la principal pandemia del siglo XXI (por el momento). Antes de empezar a escribir sobre el tema que nos compete, nos sentimos en la obligación de salirnos de ese mensaje tan recurrente como alarmista de los medios de comunicación, para informar que el índice de mortalidad de esta nueva zoonosis no supera el 3% y su gravedad no reside ni mucho menos en la mortalidad de dicha enfermedad. Si alguien necesita más información acerca del posible impacto directo sobre la salud de las personas, puede consultar el blog de la biotecnóloga María Iranzo.

Lo que sí es cierto, es que su posible impacto en la economía y, más concretamente en el sector agroalimentario, sí podría ser catastrófico si no se actúa correctamente. Por ello, en esta entrada vamos a intentar explicar, no sólo cómo podría afectar esta pandemia al sector, sino también intentaremos aportar consejos para una buena práctica que ayude a minimizar los daños que esta enfermedad pueda ocasionar en la sociedad.

¿Cómo afectará el coronavirus a la industria alimentaria?

Algunos de los comportamientos generales esperados (si continúa aumentando el número de casos) son un menor número de visitas a supermercados y restaurantes, lo que va asociado a un aumento del tamaño medio de la compra. Además, la demanda de compras en línea, autopago y entrega a domicilio podría aumentar significativamente. Por otro lado, los consumidores también podrían evitar los productos importados de los países donde se percibe que se originó la pandemia o donde los brotes son generalizados.

Si finalmente se dispara el número de enfermos, habrá que hacer frente a una reducción significativa de personal, lo que obligará a reestructurar las políticas y las prácticas de las empresas, que se volverán obsoletas de forma instantánea. En el caso de los vendedores, es muy probable que haya interrupciones en la cadena de suministro y escasez de productos.

En cuanto a la planificación, los planes de continuidad del negocio deben estar orientados para períodos de emergencia prolongados, ya que es posible (y en este caso en concreto especialmente) que tras un contagio inicial ocurra una segunda ola de contagio del virus a medida que el mismo continúa mutando y adaptándose, pudiendo llegar quizás a una tercera ola, que podría seguir alargándose incluso meses.

Otras áreas que podrían verse afectadas por una pandemia son las infraestructuras, el transporte, la energía, el suministro de combustible, las comunicaciones, los sistemas de agua e incluso la policía local, los bomberos y los servicios médicos.

Ya existen evidencias de una amenaza real para el sector agroalimentario, ya que, junto con el sector del turismo, se prevé que sea uno de los más afectados por esta posible pandemia (ver enlaces de interés).

Soy una empresa. ¿Cómo actúo frente a la COVID-19?

Para la elaboración de protocolos y formatos con el objetivo de frenar la expansión del virus y la enfermedad, la Food Industry Association (FMI) establece una serie de pautas a 28 de febrero de 2020. Estas pautas son recomendaciones para minoristas, mayoristas y proveedores a la hora de contener posibles situaciones de emergencia en este caso. 

De cualquier manera, llegado al caso, es vital establecer un comité de crisis y, como ocurre en casos de crisis alimentaria, lo principal es establecer responsabilidades. Este comité analizará la situación de emergencia, y establecerá las primeras medidas necesarias en función de la gravedad y el tipo de industria alimentaria. Es importante considerar que en estos casos la tasa de absentismo por motivo de enfermedad sube de manera desproporcionada, por lo que hay que considerar una reordenación en tareas de producción.

Recomendaciones generales:

  1. Analiza qué productos son más susceptibles y anticípate a la demanda. Este concepto es muy general y depende del tipo de industria alimentaria y la susceptibilidad del alimento ante el alojamiento de patógenos.
  2. Restringe funciones no esenciales. Las tareas para las que no sea necesaria la presencia física del trabajador en un lugar han de evaluarse sus posibilidades de trabajar desde casa.
  3. Define bien las responsabilidades. En caso de emergencia, es fundamental que las personas encargadas de gestionar el material humano tengan la formación adecuada y actualizada. Además estas personas deben ser fácilmente reconocibles por todo el personal. 
  4. Concreta los flujos de comunicación. Los trabajadores tienen que tener claro a quién dirigirse en caso de duda o sospecha de infección.
  5. Dispón de una base de datos de todos los trabajadores y operadores actualizada, así como familiares y contactos clave en caso de emergencia.
  6. Actualiza los contactos clave en caso de emergencia. Este punto es común en todas las normas de seguridad alimentaria. No está de más echarle un vistazo.
  7. Mantén un contacto estrecho con tu servicio de prevención. Los profesionales del servicio de prevención, ya sea propio o ajeno están informados de las dinámicas epidemiológicas. Es importante pedirles que te mantengan informado.
coronavirus y mascarilla

Cómo tratarlo con tus clientes

  1. Provee alimentos de primera necesidad, dando preferencia a los no perecederos.
  2. Fomenta la cultura de la higiene en toda la instalación, recordando cómo y cuándo lavarse las manos, y normas de higiene al estornudar o en casos de tos. Recuérdales la obligación de usar guantes desechables en las zonas de frutería y panadería.
  3. Promueve el envío a domicilio. El número de personas en cuarentena será cada vez mayor por lo que es necesario favorecer el envío a domicilio de productos.
  4. Facilita el pago vía electrónica, en el que no se produzca intercambio de billetes ni monedas. En el caso de operaciones B2B (“Bussiness To Bussiness”) fomentar el uso de albaranes y facturas electrónicas.
  5. Considera el uso de elementos de protección individual (guantes, mascarillas, etc). El uso de mascarillas desechables por parte de individuos sospechosos de tener la enfermedad es altamente recomendado para evitar un posible brote. Sin embargo es importante saber cuándo usarla y cuando no es necesario.
  6. Considera modificar tus horarios para minimizar el contacto del personal con los clientes.
  7. Utiliza la prevención como reclamo. Los clientes te preguntarán: ¿Qué haces tú para protegerme?. Tu personal tiene que tener clara esta información para ofrecersela a tus clientes.
  8. Considera limitar la adquisición de determinados productos para poder abastecer a la mayor cantidad de clientes posible, más aún cuando preveas que tus proveedores te fallen.

Cómo tratarlo con tus trabajadores

  1. Revisa tus protocolos en caso de emergencia. Un caso como el coronavirus no es habitual, puede que estén obsoletos. ¿Dónde están las salidas de emergencia? ¿Cuáles son las rutas de evacuación? ¿Quienes son responsables en caso de emergencia? ¿Qué persona gestiona específicamente la crisis del coronavirus en tu empresa?
  2. Implementa un plan adecuado de formación. Saber a qué nos enfrentamos, cómo combatirlo y prevenirlo son tus armas principales. Compártelas con tus trabajadores. La información redundante, en estos casos, puede ser la más efectiva. 
  3. Define la restricción de acceso a determinadas áreas. Cada tipo de puesto tiene sus propios flujos determinados por su función. Personas ajenas a la producción en la planta de procesado son un riesgo innecesario. Además es una buena forma de recordar tu plan de prerrequisitos.
  4. Plantea requisitos de acceso al puesto de trabajo. Empresas con gran volumen de trabajadores plantean incluso un simple test de temperatura con láser y observación general del trabajador antes de incorporarse a su puesto de trabajo, por si presentara sintomatología específica (mala cara, sudoración excesiva, mucosidad evidente, etc). Estos test pueden registrarse en formatos específicos y deberán hacerlos personas mínimamente instruidas.
  5. Compra desinfectante de manos. El gel hidroalcohólico es el desinfectante más útil para la industria alimentaria ya que no requiere ni aclarado ni secado. 
  6. Elabora indicaciones precisas. Cartelería recordatoria de buenas prácticas de higiene  como el correcto lavado de manos y formas adecuadas de estornudar y toser son muy útiles, más aún cuando se trata de pictogramas atractivos y coloridos.

Recomendaciones COVID-free para transportistas

Los centros de logística, recepción y expedición de alimentos deben desarrollar protocolos específicos para este puesto de trabajo por su elevada capacidad de expansión del virus a zonas alejadas. Un buen lavado de manos al llegar, previo acceso a la zona de descarga, y al marcharse ,acompañada una restricción del acceso son claves para impedir la diseminación del virus entre zonas muy separadas geográficamente.

Cómo tratarlo con tus proveedores

  1. Haz ver a tu proveedor que estás peocupado por la crisis y estás implementando medidas para el control del virus, y anímalo a participar.
  2. Exígele un compromiso escrito en cuanto a la higiene del producto suministrado.
  3. En según que casos, ofrece formación e información. Es un valor fácil y que tu proveedor valorará positivamente y le animará a implicarse.
coronavirus test

Conclusión

En esta entrada, reiteramos, intentamos aportar posibles soluciones y consejos para estar preparados ante esta pandemia (declarada como tal por la OMS el 11 de Marzo de 2020). En dicho caso, la gravedad no reside en la mortalidad de la enfermedad, sino en su impacto económico y social. Por este motivo consideramos que los medios de comunicación están siendo demasiado alarmistas, desviando de esta forma a la población de la verdadera amenaza que supone el famoso coronavirus. Actuar cegado por el miedo y la alarma social nos impide tomar decisiones correctas en favor de la sociedad.

A pesar de lo comentado, sí que hay que estar alerta y ser cautelosos a la hora de gestionar el avance de la enfermedad. Tampoco es de recibo obviar las recomendaciones y hacer oídos sordos a la amenaza con la que nos bombardean a diario. Recordemos que no tomar las precauciones necesarias, no sólo acaba afectando al individuo o la comunidad, sino a todo el mundo.

Es por ello que, especialmente en el sector alimentario, es de vital importancia tomar en serio esta amenaza, dándole ni más ni menos importancia que la que tiene. Probablemente nos encontremos en la posición más ventajosa de la historia para combatir una pandemia de este calibre, así que no debemos alarmarnos más de lo necesario. Sencillamente hay que mantenerse bien informado y seguir las recomendaciones de los profesionales, adoptando las medidas pertinentes para reducir el impacto del coronavirus al mínimo.

Enlaces de interés

Bibliografía

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